ATRACCIÓN
Veo mi reflejo en el espejo nuevo de mi habitación bien colocado sobre la
mesa en la que tengo todo mi maquillaje, la verdad es que no necesito
maquillaje, aunque suene mal que yo lo diga, soy preciosa, todo el mundo me lo
dice y obviamente no soy ciega, además todo mi exterior es hermoso. Miro
mi habitación y pienso que mas podría pedir , quiero decir , en fin ,
tengo todo lo que una chica de 16 años le encantaría tener , no me quejo ,
pero, sin embargo , la feliz no llena mi cuerpo, como debería estar pasando hoy
, el día de mi cumpleaños . No siento la ilusión que sintieron mis compañeras
al pasar de los 15 a los 16 sencillamente es que me da igual .En el
colegio todos me adoran, eso me agradaba, hasta que empezaron a utilizarme,
todos querían ser mis amigos solo para hacerme fotos y realizar cada cosa que
les pedía, eso lo sigo haciendo, una tiene que aprovechar sus dones, pero
tampoco me hace feliz, si me pongo a pensar que es lo que en realidad me haría
feliz mi mente queda en blanco. Muchas veces me pregunto si les pasara a todas
las chicas de mi edad, si es una etapa que superar en la vida, o si,
simplemente soy rara, diferente. También puede que me esté volviendo loca,
quien sabe. La mayoría del tiempo la paso muy irritable , y me enfado por cualquier
cosa por entupida que sea , la entupida soy yo , pero , en una vida en la que
no existe nada que llame tu atención o consiga sorprenderte , te da igual el
herir a los demás o usarlos y deshacerte de ellos , como hago yo con los chicos
. Todos me parecen idiotas, pero me gusta ver como sufren las demás al ver que
consigo al chico por el que llevan enamoradas todas sus miserables vidas.
Resumiendo, odio a todo el mundo, me doy cuenta de mis defectos, pero en vez de
hacer por cambiarlos, los aprovecho. Eso es lo que las demás chicas no
entienden en mi , el hecho de que podría ser perfecta pero no lo soy , y me
odian porque desean ser semejantes a mi , por ello no tengo ninguna amiga o
amigo , el caso de los chicos es que simplemente no pueden ser solo amigos míos
.
Miro el reloj que cuelga sobre mi cama y aunque la hora me desvela que voy
tarde, con la mayor de las perezas me visto con el uniforme del colegio, camisa
blanca complementada con una corbata verde y una falda del mismo color, que me
bajo hasta las rodillas, no como todas, y especifico todas las chicas de mi
clase. Hoy decido no maquillarme, ¿para que? pienso, camino con cuidado hacia
la puerta y la abro, bajo las escaleras que dan a la planta bajo donde mi madre
e imagino mi padre estarás desayunando, la escaleras son de un blanco pulcro,
decoradas con pequeñas flores en la barandilla, una vez abajo inspiro hondo y
me aproximo a la cocina. -Hola madre, hola padre - digo muy educadamente, en mi casa la educación es esencial, es la única norma que me imponen.
-Hola Alexandra, creo que vas presentarte impuntualmente a tus clases de la mañana - dice mi madre sentándose en la mesa y cruzando los brazos. Mi madre. Una mujer , muy correcta , criada en uno de los internados mas prestigiosos de todo Londres , alta , de cabello rubio siempre recogido en un moño perfecto , viste con frecuencia vestidos caros , dado que puede permitírselos debido al trabajo de mi padre , tiene los ojos cafés , una nariz aguileña y una boca que nunca sonríe , mi padre , es un hombre alto y de anchos hombros , muy serio e igual de correcto que mi madre , pelo negro y ojos negros , en mi opinión hacen la pareja perfecta , pero al igual que soy capaz de ver su compatibilidad también me doy cuenta de que nuestros parecidos son nulos .
-Claro, madre, discúlpame, ya salgo.-digo agachando la cabeza.
-Alexandra, cariño, no desayunas - pregunta mi padre. El es un poco mas cariñoso y se permite llamarme de vez en cuando ''cariño '' o incluso ‘‘hija’’.
-Claro padre - digo sentándome y picando rápidamente de lo que me gusta. - un desayuno excelente digo dándole un beso a mi madre de agradecimiento, y otro a mi padre en señal de despedida. - Que paséis un fructífero día.
-Igualmente - y con esa última palabra de despedida por parte de mis padres, cojo las llaves y salgo al porche de casa. Como en nuestro instituto hay taquillas, que puedes alquilar, me ahorro el tener que llevarme mochila.
Las calles por las que suelo pasar, están siempre vacías, a mi me da por pensar que es que la gente me esquiva, pero en realidad, se que los niños que pasan por ellas, no salen tan tarde de casa. A mitad de camino, noto un cosquilleo en la espalda, decido ignorarlo y no ponerme a pensar en que podría ser algún bicho, porque entonces me entraría el pánico.
Recorro unos cuantos metros hasta que me empieza a picar la cabeza, un fuerte picor.
''-Tranquila, tranquila -me digo - no puedes tener piojos, madre no lo consentiría ''
A los 30 segundos se desvanece, como si nunca hubiera pasado, me invade mi habitual miedo a estar volviéndome loca, menos mal que la calle esta vacía, si no, la gente lo habría empezado a dudar de mi cordura.
Quince minutos mas tarde , diviso mi instituto , un gran edificio , unido a las demás casas adosadas , con una única entrada que sirve a la vez de salida , una valla que protege a los alumnos de posibles robos , o mas bien como me gusta imaginar a mi , de posibles fugas del colegio , la valla en su día fue blanca , pero con los años se ha vuelto rojo oxido , el edifico del instituto tiene forma de L mayúscula , la parte que seria vertical en una ''L'' es la que ocupan los alumnos de 1º , 2º tanto de ESO como de Bachillerato , y en la pequeña estamos 3º y 4º , somos los cursos a los que les han apodado los pequeños '' los marginados'' . El patio no es muy grande teniendo en cuenta que somos mas de 300 alumnos, pero en el ''Meri Plus High '' como lo llamaron el los 70s debido a que antes era solo un colegio de chicas ''El Meri High '' pero con las nuevas modas de los años siguientes se empezó a admitir a chicos también y se le añadió el ‘‘Plus’’.
Aparto a un lado mis pensamientos y entro con decisión, esta desierto, dado que voy tarde, todos estarán ya en sus clases.
Corro hacia mi taquilla y meto el código que se necesita para abrirla. Las taquillas del Meri Plus son modernísimas, nos quedamos maravillados cuando las pusieron. ''2306'' ''CLICK'' abro la taquilla con cuidado, las taquillas son azules, demasiado llamativas para mi gusto, la verdad es que mi gusto tampoco es que sea destacable, siempre tiro hacia los colores apagados.
Distraídamente saco los libros que me tocan y casi por suerte, veo como un pequeño papel rojo sangre cae al suelo. El papel esta impoluto , y doblado a la perfección , me sorprendo al tirar todos los libros al suelo solo para coger el papelito , es como si me mirara y se riera de lo tonta que soy por que el contiene un secreto que nadie mas puede saber. El papelito tiene el poder de atraerme , es un sentimiento que nunca habia experimentado , o que nunca había recordado experimentar , vuelve a mi cabeza el pensamiento de que estoy loca . Dejo de pensar y me concentro en el papelito, lo cojo y me siento apoyando la espalda en las taquillas de abajo , el papelito huele a algo que no se describir , pero que me llena de una felicidad muy extraña, huele como a algo conocido , con mucho cuidado lo abro y leo para mí:
'' Los cambios van a comenzar '' ''Pronto vendré a por ti '' ''16 16 16 16 ''
Fir. ''1''
No hay comentarios:
Publicar un comentario